
EXPOSICIONES
La ciudad, el espacio público y la calle no solo son los temas recurrentes de nuestras exhibiciones, sino también la materia prima y el escenario predilecto donde nuestros artistas encuentran infinitas circunstancias propicias para la creación. Este escenario -primordial en la vida contemporánea- al ser habitado nos acerca a múltiples tensiones y posibilidades que muchas veces permanecen ocultas e invisibles en la cotidianidad del afuera. Dicha interrupción supone así el lugar que ocupan los artistas y las obras expuestas en Vertigo Contemporary: nacen para medrar en ese vacío.
EL AGUA NO ES AZUL
La exposición El agua no es azul del colectivo Tándem, integrado por Carolina Arévalo y Julián RL, emerge como un gesto de expiación y resistencia frente a la crisis hídrica global. Aquí, crear es también descargar: transformar la angustia en forma, la alarma en materia. Las obras no representan el agua; evocan su ausencia. Lo que vemos y escuchamos son vestigios: sonidos que insinúan corrientes invisibles, superficies que cambian de color al contener lo intangible, materiales que recuerdan el roce del agua sobre la piedra.
En una pieza central, el agua aparece transfigurada en un velo suspendido, casi espectral, como si su presencia solo pudiera manifestarse a través de la memoria. La muestra invita a una contemplación atenta, a descifrar capas de sentido que oscilan entre la luz y la sequedad. En tiempos de racionamientos y promesas inconclusas, El agua no es azul insiste en lo urgente: cada hora perdida es irreversible. Aquí, la belleza convive con la advertencia.
ITERACIONES
Iteraciones es la exposición colectiva con la que Vértigo Contemporary cierra su calendario anual, un gesto que reúne a cinco artistas cuyas búsquedas formales y sensibles permiten trazar un paisaje estético amplio y profundamente contemporáneo. A través de pinturas, piezas en técnica mixta y exploraciones matéricas que se expanden más allá del soporte tradicional, la muestra propone un recorrido donde el color, la línea y la intuición son vehículos para interrogar la percepción y reconfigurar lo cotidiano. Las obras —entre ellas Policrónia 9 y otras composiciones que se mueven entre la abstracción, la observación cuidadosa del entorno y la potencia del gesto— establecen una conversación hecha de resonancias, fricciones y afinidades, revelando cómo cada artista iteran su propio lenguaje hasta convertirlo en territorio expresivo. Así, Iteraciones se erige como un espacio de convergencia en el que los procesos, las variaciones y las transformaciones se vuelven evidentes, invitando al público a entrar en una experiencia donde cada obra es una posibilidad distinta de mirar, sentir y pensar el presente desde la sensibilidad de la pintura y sus expansiones.
THRESHOLD
Threshold (Umbral), exposición individual de Giovanni Paolo Randazzo, explora la luz como metáfora de resistencia ante el poder autoritario. Inspirado en la imagen de las luciérnagas de Pier Paolo Pasolini, Randazzo construye un diálogo entre pintura e instalación que pone en tensión las formas del control político y la fragilidad de lo vivo. En colaboración con el artista chileno Mario Opazo, la muestra despliega materiales de construcción deteriorados, proyecciones y objetos encontrados, creando escenas donde la pintura desborda el lienzo y los soportes se funden en un mismo gesto plástico. Threshold es una poética visual sobre la persistencia de la luz —mínima pero insumisa— frente al resplandor enceguecedor del poder.
EL ÚLTIMO EJEMPLAR
León Borja, quien inició su camino en la escritura y encontró en la imagen un nuevo territorio expresivo, presenta en esta muestra una serie de piezas que combinan dibujo, pintura, archivo y palabra escrita, entretejidas por una reflexión profunda sobre la herencia, la extinción y la persistencia. El proyecto surge de una certeza biográfica: Lizeth será la última de su linaje. Esta declaración, lejos de ser trágica, se convierte en una oportunidad creativa, una afirmación vital de libertad frente a la imposición de la trascendencia.
CRONOSÍNTESIS
Cronosíntesis, de Santiago Castro Pulido, indaga en la tensión entre el tiempo humano y el tiempo maquínico a través de piezas que cruzan el artefacto con la poética. La exposición contrapone dos formas de creación: la del artista, anclada a la experiencia del tiempo como mortalidad, emoción, duda y extravío; y la de la máquina, que produce sin pausa, sin cuerpo, en un estado de notiempo. Castro Pulido revela cómo el arte, lejos de la eficiencia mecánica, se forja en la demora, en la cicatriz del intento, en la fragilidad del gesto. Cronosíntesis es así un ensayo visual sobre la temporalidad encarnada.
NADIE AQUÍ
En Útica, Cundinamarca, la quebrada La Negra, convertida en avalancha por el invierno destruyó la escuela del pueblo. Con el tiempo la construcción abandonada se convirtió en un símbolo silencioso -entre ruinas y malezas- de la desidia y el olvido estatal. Gabriel Hernández Serrato documentó su deterioro durante varios años. Así nació "Nadie aquí" una exhibición que construye un relato asombroso y contundente a partir de una puesta en escena instalativa y una docena de fotografías que narran al tiempo interrumpido e inexplicable.
LA EXPERIENCIA DE LO INVISIBLE
En la prestigiosa Fundación Gilberto Alzate Avendaño y con ocasión de los 10 años del icónico mural El beso de los invisibles, Santiago castro, Ricardo Vasquez, Nicolás Fernández y Camilo Fidel Lopez crearon una muestra plástica, sonora y audiovisual basada en la obra, sus contextos y los relatos que la antecedieron.
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